martes, 8 de diciembre de 2009

Umbilical Certeza

Despacio, muy despacio, se va avanzando, eso que todos quieren ver, y nadie se anima a hacer. Despacio, muy despacio. Casi ni se ve, pero se siente. Y no. Hay que vivir para morir, para vivir mejor. Mi vida vale tan poco, y vale tanto. Vale vida, y solo la perdería por más vida, Despacio, muy despacio, saboreando cada instante, donde todas las noches recorre mi espalda escribiendo un poema que habla de nuestra historia, se interpela, se grita, porque se dice que hay que hablar con truenos, pasamos la noche mirando el techo en la obscuridad y nos adivinamos en sueños, cuentame alguna historia, cuentame como aquella vez, que te hable del gusano y la impotencia del arbol, cuentame alguna historia, que la vida esta hecha de historias, miles de ellas como telas de araña, tejeme cualquier cosa,. Me encuentro atado a la umbilical certeza de la gravedad a la que burlo flotando, vaya reserva ilimitada de sueños minerales, con la que encendere la caldera subcutanea, a donde van los residuos de mi propia biografia, cabellos, uñas, celulas restos de mi para avivar el fuego de mi existencia.