lunes, 5 de noviembre de 2012

De Poeta a Poeta


El sobrio color de los trazos, las paginas rigidas de un libro a medio leer, un mueble enmudecido por no cargar con el peso ajeno, las botellas amistadas a las esquinas....en conclusión el némesis de la interacción.

De poeta a poeta te escribo como fiel plegaria a la tesis, a la ortografía, a esa interacción que se da cuando tus pupilas poseen cierta compresión de mi; De mi, como gran combatiente de la negativa de lectura.

Te escribo porque he vuelto a escribir después de una larga jornada obscura, desmotivante, con carencia mas de sustancia, porque en este viaje he perdido muchas cosas. Recién empiezo a recordar lo bello de escribir, de equivocarse y de revolcarse con las palabras.

De poeta a poeta te cobijo con pequeñas y grandes frases, de poeta a poeta confieso que la lagrimas no entintaron, mas secaron las ganas, te hablo de mi cruel agonía, de mi constante limitación creativa, momento de crisis, pero momento de reparar... momento para decir que también te he leído, pero no en términos convencionales, te he leído tras el zenit, tras la vuelta a casa, tras la imágenes reconocibles de caminos de trabajo, te he leído y comprendido a través de los últimos grandes errores, te he leído en tatuajes hindúes, te he leído en tanta música, te he leído a través de la risa de los participantes y amigos de mi vida. Sigo presente de la corte poética, sigo presente y no me olvido de ti, y debo decirte que sos un gran poeta que ha sido apartado... Hoy te recupero y recupero, vuelvo con mas presencia, con mayor vigor, hoy no quiero dejar de decirte gracias por escribir, gracias por darme respuestas precisas, de poeta a poeta sigo admirando siempre tu magnifica esencia...




miércoles, 2 de mayo de 2012

Capitulo 7 "Espectros sin Luz"

El corredor esta largo, los pasos retumbaban en los recuerdos de la memoria, el sonido estridente de espadas sedientas, gritando las almas están. Divisé una figura, no cabía duda…-pensé Era ella
Como actuar, que hacer o decir- debía haber pensado en ello antes de liberar a las mariposas negras que me condujeron a este lugar.
Caminé, mi espada a mi mano, los sentimientos en el hades, y mis ojos a los suyos.
Élla comenzó a acercarse, los cuadros comenzaron a temblar, el viento contenía su respiración, y el tiempo se detuvo a observarnos.Sentía como se aceleraban los latidos, pensaba que la Locura debía estar bailando al compás de la férrea sensación de espadas danzantes, de la sangre hirviendo mientras la vida sostenida de un hilo con cada movimiento. Cuando la distancia se hizo nada, nuestras miradas se cruzaron mi mano tomó con fuerza la empuñadura de mi espada, y en mi mente la enseñanza de los antiguos espadachines…

“un movimiento, una muerte”

No podía equivocarme, tenía que ser preciso y mortal, no podía dar lugar a errores, ella me aguardaba, esperaba por mí…al menos eso quería pensar;no divagues en pensamientos inútiles-aconsejó la Locura- ya habrá tiempo para sentimentalismos, cuando termine la batalla.Entonces ella habló.¿Qué te trae a mi humilde hogar?- con seriedad preguntó, sin bajar la guardia, no creo que hayas venido solo a saludar, supongo.

Debes saberlo muy bien hechicero- respondí- vengo por aquella dama que tus bestias apartaron de mi lado, espero que no hayas osado en tocarle ni el reflejo de su sombra.La impaciencia comenzaba a tentarme.¿ella? Ella está bien, deberías comenzar a preocuparte por tu vida, estimado espectro, no querrías morir aquí, por tus amenazantes palabras-respondió con tono burlesco. Acaba conmigol, de una maldita vez, no malgastes palabras!-me gritaba emocionada la Locura.Comenzó a mirar a mis espaldas, aun quedaban vestigios de los enfrentamientos que allí se libraron. Veo que mis sirvientes te han encontrado, supongo que su servicio no fue suficiente para un espectro, ¿Qué has hecho para vencer?, acaso, ¿recitar poesía hasta dormirlos?- se burlaba. Está es mi pluma- desenvainé mi espada, dirigiendo su filo hacia él- Si la miras con cuidado podrás ver como la sangre de tus bestias en ella está, quizás la tuya les haga compañía, aunque, ni de tinta para versos me serviría- contesté a sus palabras. Con ojos fríos miraba el resplandor de mi espada de hoja negra como la noche, cubierta por sangre. Maldito insecto!- gritó, dando al suelo un golpe seco con su bastón, recordaras el día que alzaste una espada contra mí-continuo gritando molesto.
Que comience-dijo la locura- ¡Adelante-dame tu mejor golpe, espectro!-me amenazó, confiando en sus poderes-juro por mi amada que te arrepentiras de tu amenaza.

Tomando con más fuerza que nunca mi espada, me abalancé hacia él.

Si he de morir,



Será llevándome su alma conmigo…